Aquí
estamos las hormigas de Juan y de Laura. Los dos nos escucharon
(y nos oyeron) y nos miraron (y nos vieron). Divulgaron entonces algunos secretos: gritamos con voces chiquitas, cantamos, tenemos
un idioma.
juan
nos dio voces con sus negros, verdes, rojos, ocres. Laura
nos dibujó con palabras, enfiladas, despatarradas y,
entonces, chimichurri, chimichurri, chimichurri... ¿a
que no saben con qué llenamos cada vez el hormiguero?
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